jueves, 10 de febrero de 2011

Morella faya (Aiton) Wilbur


Nuestra faya o haya fue descrita por William Aiton en 1789 en su Hortus Kewensis a partir del material cultivado en el Real jardín botánico de Kew, nominandola como Myrica faya. Con posterioridad otros autores la describieron como Faya fragifera Webb in Webb & Berthel y Fayana azorica Raf, pero el nombre propuesto por Aiton tenía preferencia. Recientemente se ha pasado a esta especie, junto con muchas otras anteriormente incluidas en Myrica, al género Morella.

Estamos ante una especie de la familia de las Myricaceace, perenne de porte arbóreo o arbustivo, por lo general dioica y de entre 3 y 12 m. de altura, aunque puede alcanzar los 20 m. Tiene la corteza muy rugosa, de color ceniciento. Las hojas van de lanceoladas a oblanceoladas, son de color verde intenso por el haz y tienen de 4-12 cm. de largo por 0,7 a 3 cm. de ancho, la base cuneiforme, los bordes aserrado y algo revolutos así como los peciolos cortos. Las flores se presentan en amentos que nacen en las axilas de las brácteas, generalmente están ramificados y nacen entre las hojas del año en curso, los amentos masculinos son normalmente más largos que los femeninos. El fruto es pequeño, de unos 8 mm. de diámetro, de aspecto rugoso, globoso, de color rojizo o negro, con la superficie bastante carnosa, áspera y cerosa. Se les denomina creces o fitos (este último nombre en La Palma). Su número cromosómico es 2n = 16.

Esta especie, junto con la faya herreña o romana (Morella rivas-martinezii A. Santos & J. Herbert) y con el laurel o loro (Laurus novocanariensis Rivas Mart., Lousa, Fern. Prieto, E Dias, J.C. Costa & C. Aguiar), son los únicos árboles subdioicos (generalmente dioico pero con algunos pies son monoicos) autóctonos de Canarias.

La faya es un árbol propio del monteverde canario que podemos encontrar en todas las islas. Se trata de uno de los árboles del monteverde que muestra una mayor valencia ecológica pudiendo encontrarlo en las formaciones más termófilas del mismo, así como en las más expuestas a los vientos. También forma parte de las ricas formaciones ecotónicas con el pinar. Fuera de Canarias crece de forma natural en Azores y Madeira. También está presente en la costa suroeste de Portugal, de donde muchos autores la consideran autóctona, por lo que como mucho estaríamos ante un endemismo ibero-macaronésico.
Se utiliza para fabricar horquetas, horcones, horquetones, varas y como “cama” para el ganado así como ornamental. Fuera de sus zonas de origen se la considera una especie invasora peligrosa, por lo que está incluida en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Bibliografia:




Entrada creada el 7/09/2007, última actualización 10/2/2011